Ahí va tu cuerpo al fuego

–Hubo un pajarraco llamdo Fénix, mucho antes de Cristo. Cada pocos siglos encendía una hoguera y se quemaba en ella. Debía de ser primo hermano de las personas. Pero, cada vez que se quemaba, resurgía de las cenizas, conseguía renacer. Y parece que nosotr