La Sirena

Del Cuento La Sirena Miró el faro. Algo retumbó otra vez en su interior. Y se le encendieron los ojos. Se incorporó, azotando el agua, y se acercó a la torre con ojos furiosos y atormentados. -¡McDunn! -grité-. ¡La sirena! McDunn buscó a tientas el obt